Que le pongan a la tierra muchas viñas, a las viñas más bodegas, para el vino el paladar, que la uva no la vendan como fruta, que la pisen para caldo, que la lleven al lagar, para tener alegría, hace falta buen humor, que no se seque la viña, que no se seque por Dios.
Porque me gusta lo bebo, lo llevo en el alma mía, el rico vino del terreno.
Aunque vez que hago caso por el vino, yo no tengo desatino, ni otro fin particular, sólo bebo para vivir a lo loco, para divertirme un poco, y también para olvidar, las penas y los desengaños sólo se curan con vino y mientras soltero esté, seguiré por éste camino.


